Cada minuto que pasa, es el momento de hacer algo

He escogido vivir. Durante mucho tiempo he estado resignado a mi condición de ansiedad social. Básicamente, comencé a renunciar a todo por miedo a sufrir ataques de pánico de manera inesperada ya que nunca nada parecía funcionar. Más bien, lo raro hubiese sido que algo funcionara con el poco esfuerzo y la falta de constancia que suelo tener, ante todo. Especialmente cuando ese algo me exige cierto grado de compromiso.

Realmente ya es tiempo suficiente para haber vivido como he estado hasta el momento. Si no tomo yo el control de mi vida, nadie más lo va a hacer por mí. Ni, aunque quisiese, es simplemente imposible.

“Si no te gusta tu vida, entonces has algo al respecto”. No sé dónde lo leí, pero realmente me dejó pensando un largo rato. Cuando un trabajo, una carrera o alguna actividad se vuelve insoportable y comienza a afectar en otras áreas de nuestra vida, lo normal es que dejemos eso y pasemos a algo más. ¿Por qué no hacer eso con la vida?

Podría mencionar más de mil cosas que me joden en cuanto a la vida que tengo actualmente. Pero eso es algo más que descubrí hace muy poco ¿Qué importa lo que me jode? Más importa lo que pueda hacer al respecto para cambiar eso que me jode. No es que ahora me vaya a poner positivista ni ciego a la realidad (lo cual es lo mismo). Sino que ahora simplemente quiero cambiar el enfoque en que diablos hacer para cambiar ciertas cosas y no quedarme rayado en lo demasiado que me jode aquello que quiero cambiar.

Pero para todo esto necesito algo más que deseo, en primer lugar, necesito un plan y seguido a eso, trabajo constante de acuerdo al plan para poder lograr los objetivos marcados.

Normalmente las personas, al momento en el que quieren “superarse”, casi siempre, se enfocan en aspectos profesionales, económicos y académicos, pero suelen dejar de lado el aspecto personal. De hecho, la búsqueda más significativa que podemos hacer es la de nosotros mismos. La economía puede cambiar de la noche a la mañana, lo académico puede perder valor a pesar de que sepas lo que sepas. Eso lo puedo decir por experiencia, me formé como diseñador web y ese puesto actualmente ni siquiera existe en el mercado.

Cada minuto que pasa, es el momento de hacer algo. Cuando realmente se quiere cambiar, se comienza en el mismo instante en que se toma la decisión de hacerlo. Todo cambio trascendental, tiene que comenzar por una serie de pequeños cambios que nos van llevando a otros cada vez más grandes. Personalmente, vengo arrastrado el problema de que pierdo el interés demasiado fácil cuando no veo resultados al instante, pero eso es uno de los mayores cambios que tengo propuesto lograr, ser más paciente para alcanzar la constancia necesaria para hacer lo que tenga que hacer para llegar a donde me proponga hacerlo.

La ansiedad me ha ganado demasiadas batallas en el pasado, pero ninguna de ellas luché realmente como era necesario hacerlo. Todo el tiempo que intenté pelear, lo hice desde una posición defensiva, buscando como hacer que simplemente pase el tiempo y me salve la campana, pero eso nunca funcionó. Siempre terminé en la lona, sufriendo una derrota tras otra. Pero ahora es distinto, sigo siendo la misma persona, simplemente que ahora soy peligroso para todo lo que represente un obstáculo, incluyendo a las personas. Tengo un objetivo en mente y sea lo que sea que se interponga en mi camino, voy a destrozarlo para seguir escalando. La vida es demasiado corta cuando intentamos hacer algo y demasiado larga cuando nos sentamos a sufrir sin hacer nada al respecto.

Es demasiado difícil vivir sin saber que hacer ni a donde ir, eso lo digo desde la experiencia, pero ahora que se que quiero, estoy dispuesto a dar la vida para lograrlo, cueste lo que cueste.

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