Necesito un cambio

Fueron muchas las razones que me llevaron a escribir este blog, una de ellas fue la inspiración que vino de ayudar a una amiga a mejorar el suyo en detalles técnicos y luego ver como este mejora día por día.

Una de las principales razones, además, fue publicar algunas cosas que ya tenía escritas y de igual modo compartir algunos pensamientos. Pensamientos insanos producto de la depresión, la ansiedad y la soledad que viene cuando ya no sabes como ser humano.

Incluso hay dos entradas en borrador que decidí dejar fuera por ser demasiado deprimentes. No se por que alguien en su sano juicio se sentaría a leer esa masacre emocional sin siquiera una resolución final que de un giro o suelte un atisbo de esperanza para el lector ¿Qué clase de persona, incluso, sigue un blog como este?

Otras entradas que, si están publicadas, como Con miedo a vivir… o algo así, cuando las leo detenidamente, son un claro indicador de que tengo que hacer un cambio.

Actualmente estoy escribiendo una novela, ficción paralela a la realidad, pero al final de cuentas ficción. Y confieso que he sido víctima de mi mismo al dejarme perder en pro de la creatividad. Vivir lo que estoy escribiendo para que esto sea más “autentico”. Como si acaso Andy Weir vivió solo en Marte para hacernos sentir el miedo, la soledad y la incertidumbre que siente el protagonista abandonado en otro planeta.

Entonces, ¿Tengo yo que ser un auténtico decadente para hablar de decadencia?

Esta novela no es una historia triste como todo lo que normalmente escribo, al contrario, comienza desde abajo y luego nos cuenta como llegó ahí a medida que va superando ciertos complejos y situaciones, abrazando a la vida cuando comienza a ver el mundo más allá de si mismo. Es una novela de salvación y una forma de salvarme a mi mismo a través de las letras.

Pero intentando salvarme, casi muero en el intento, bueno… no literalmente, pero si en muchos sentidos, he sido víctima de mis malos consejos. De esas voces que en los momentos oscuros nos llevan más hacia lugares aún más oscuros.

No veo, ni nunca he visto salvación en una “actitud mental positiva” el positivismo me parece una de las mayores negaciones del ser. Una de las necedades más peligrosas e insanas de estos tiempos. Pero si entiendo que sucede lo mismo con el pesimismo que me caracteriza en todos los aspectos de mi vida.

No pretendo esperar hasta enero para un “New Year, New Me”. Cada día es una oportunidad para cambiar, para mejorar, para crecer. Mi momento es ahora. Mañana no sabremos si estaremos juntos… si se acaba el mundo 🎶.

Planeo seguir con mi novela, planeo seguir comprometido con mi historia y del mismo modo, me prometo a mi mismo a no ser esclavo de oscuros sentimientos y de malas costumbres propias de quienes aún respiran, pero hace rato ya han muerto.

Será necesario dejar demasiado atrás. Pero tengo la idea de que a donde sea que vaya, lo haré más cómodo y más seguro mientras menos basura lleve dentro.

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